La frase vuelve cada vez que se discute el deseo, la ansiedad y la comparación. Su fuerza está en algo simple: recuerda que muchas veces se pierde de vista lo que ya se consiguió.
La frase vuelve cada vez que se discute el deseo, la ansiedad y la comparación. Su fuerza está en algo simple: recuerda que muchas veces se pierde de vista lo que ya se consiguió.