El caso Balogun reavivó una historia casi irrepetible de los Mundiales: Garrincha había visto la roja en la semifinal de Chile 1962.Hubo pedidos de Brasil, Perú y Chile para que fuera perdonado, y la FIFA lo dejó jugar la final ante Checoslovaquia.
El caso Balogun reavivó una historia casi irrepetible de los Mundiales: Garrincha había visto la roja en la semifinal de Chile 1962.Hubo pedidos de Brasil, Perú y Chile para que fuera perdonado, y la FIFA lo dejó jugar la final ante Checoslovaquia.