El arquero salió lejos del área para cortar un pelotazo, pero demoró el rechazo y se la entregó a Hans Vanaken, que marcó el 3-1 para Bélgica. Un fallo decisivo en un partido que ya era cuesta arriba para el equipo de Mauricio Pochettino.
El arquero salió lejos del área para cortar un pelotazo, pero demoró el rechazo y se la entregó a Hans Vanaken, que marcó el 3-1 para Bélgica. Un fallo decisivo en un partido que ya era cuesta arriba para el equipo de Mauricio Pochettino.