Se trata de una estructura sobre el río Salado que se inició el 13 de marzo y enlaza a las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé. El organismo que está bajo la órbita de la Secretaría de Transporte aseguró que se realizaron trabajos sin la debida autorización y que no se presentó documentación requerida. La provincia le pidió a Nación que “no ponga palos en la rueda”.