¿Quién de nosotros no se sentiría atrapado, desde la primera línea por el heroísmo al límite, el sentido de fidelidad y hasta el romanticismo, de un valiente como Sandokán, o sus fieles Yáñez, Tremal-Naik y otros de sus escuderos?
¿Quién de nosotros no se sentiría atrapado, desde la primera línea por el heroísmo al límite, el sentido de fidelidad y hasta el romanticismo, de un valiente como Sandokán, o sus fieles Yáñez, Tremal-Naik y otros de sus escuderos?