Para el de Villa Allende, que se ganó el derecho vitalicio de jugarlo tras su conquista de 2009, será 22° vez y la segunda tras su paso por la cárcel.Para el de Río Cuarto, en cambio, será el bautismo entre las figuras del golf mundial.
Para el de Villa Allende, que se ganó el derecho vitalicio de jugarlo tras su conquista de 2009, será 22° vez y la segunda tras su paso por la cárcel.Para el de Río Cuarto, en cambio, será el bautismo entre las figuras del golf mundial.