No es una frase nueva ni una idea extraña, pero recobró vigencia en redes sociales. Toca un problema que sigue muy presente: la dificultad de sostener la calma cuando todo empuja a reaccionar rápido.
No es una frase nueva ni una idea extraña, pero recobró vigencia en redes sociales. Toca un problema que sigue muy presente: la dificultad de sostener la calma cuando todo empuja a reaccionar rápido.