Un diminuto pez pasó a ocupar un lugar clave en uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la última década.La combinación de IA, nuevas técnicas de imagen y una inversión récord busca comprender cómo funciona el cerebro.
Un diminuto pez pasó a ocupar un lugar clave en uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la última década.La combinación de IA, nuevas técnicas de imagen y una inversión récord busca comprender cómo funciona el cerebro.