El triunfo de la oleada derechista, en América como en Europa, se debe en gran medida al fracaso de una transformación social anhelada y propiciada por la generación de Mayo del ‘68.
El triunfo de la oleada derechista, en América como en Europa, se debe en gran medida al fracaso de una transformación social anhelada y propiciada por la generación de Mayo del ‘68.