La Casa Blanca lanza un videojuego que simula la deportación de indocumentados, en medio de críticas de grupos humanitarios. La iniciativa es parte de su estrategia de comunicación provocadora.El juego, basado en “Snake”, permite al jugador deportar inmigrantes ficticios. Otro juego, similar a “Tetris”, propone construir un muro fronterizo, reflejando políticas de Trump.
